jueves, 15 de agosto de 2013

Una tradición que vuelve como símbolo de bondad.

Basta un detalle de generosidad para hacer sonreír al otro. Este es el mensaje de una antigua tradición ahora convertida en movimiento global de altruismo y compasión.
La costumbre ‘caffè sospeso’ surgió en Napoles (Italia) hace más de 100 años, el cliente paga por una taza extra de café para cuando llegue alguien que lo necesite pueda solicitar su consumo. Dicha tradición había decaído en las últimas décadas pero vuelve como símbolo de bondad en el momento más propicio.
Un  fenómeno que se está propagando alrededor del  mundo, en la actualidad existen 115 ciudades y 18 países que participan en la iniciativa con un total de 116 lugares donde disfrutar del café.
Hay quienes consideran  el café algo innecesario, un bien superfluo, pero es precisamente esta distinción la que ha activado el efecto llamada “Definitivamente pienso que el lujo de un café es gran parte del éxito de la campaña, pagar 4 dólares,  se trata de un  simple lujo para  compartir con alguien más” expresa Amanda Matulick, directora de “E for Ethel”,  una tienda de regalos y cafetería situada en Adelaide (Australia).
Desde abril de este mismo año sus clientes ya han donado más de 225 países. También ayuda la comunidad online que se concentra en torno a la campaña pues comparten historias y a su vez difunden el concepto.
“Es una campaña inspiradora – para hacer el día de alguien un poco más feliz a través de una taza de café – tan simple como un café para estar involucrado” añade Matulick.
Bajo el mismo espíritu se han sumado otras acciones generosas que ofrecen sopa, galletas, sándwiches etc. Incluso al reinventar el sentido de la gastronomía nacional, en el caso de China nueve ciudades donan platos de fideos  y en  Bélgica las french fries se sirven con mayonesa en conos de papel.
Si quieres conocer cómo funciona  http://www.coffeesharing.com/places
Cristina Grao Escorihuela
Redacción
Fuente: Positive News 
Leer más: 

No hay comentarios:

Publicar un comentario