jueves, 25 de septiembre de 2014

EXPOSICIÓN "COLORES": ROJO

EXPOSICIÓN COLECTIVA

“COLORES”



“Cuando los colores  dejen de estallar, el ojo irá a ver a la oreja”. Si ya en la época de André Breton y Paul Elouard, esta afirmación podía parecer “surrealista”, hoy casi nadie alberga dudas sobre la cuestión de la importancia del  color en el Arte.

Y no es que pensemos que sin color no hay nada, o que ciertas experiencias místicas no sólo puedan vivirse en blanco y negro. Se trata más bien de ver el mundo a través del color que cada situación requiere, que cada objeto posee, que cada ojo contempla por su cuenta, dejándose llevar por lo que la intuición aconseja a la razón en cada momento concreto. Entendiendo además que la riqueza cromática de la obra artística ha de atraer con fuerza al espectador y esconder al mismo tiempo su contenido profundo.

El gusto (y la atracción) por el color se manifiesta en el arte, y en la vida cotidiana de múltiples maneras. Desde los rojos, ocres y negros de las cuevas del Paleolítico superior hasta las encrespadas crestas multicolores de los punkis londinenses del siglo pasado. En todas las culturas, y en todos los tiempos, el color ha estado presente en el devenir de los pueblos.

El mundo del arte ha sido siempre sensible  al color. Fauvistas, naifs, simbolistas, cubistas,  expresionistas, hiperrealistas o quienes se sumergieron en la abstracción a partir de los desastres que provocaron las dos guerras mundiales del siglo XX, dan buena muestra de ello. Maurice Denis, en sus “Théories” , y citando a Cézanne, llega a decir: “La naturaleza, he querido copiarla y no lo he conseguido. Pero me sentí orgulloso cuando descubrí que el sol, por ejemplo, no podía reproducirse, sino que había que representarlo por otra cosa….. por el color”

Cuando Kandinsky contempló en Moscú el “Montón de heno” del pintor impresionista Claude Monet llegó a la conclusión de  que el cuadro no tenía objeto. Esta experiencia que después le marcaría toda su vida le hizo comprender con toda claridad que “la fuerza insospechada de los colores iba más allá de todos sus sueños”. Unos años más tarde, en “De lo espiritual en el arte” escribiría: “será siempre imposible crear un cuadro sin color, o sin dibujo”. Así nos lo parece, y es por lo que nos hemos reunido aquí con el fin de aportar nuestras diferentes experiencias a través de nuestras obras, que sólo tienen en común un determinado “color”.

Y si es verdad que la forma, en sentido estricto no es más que la delimitación de una superficie por otra, el color resulta a todas luces necesario para la delimitación de esos espacios.

Hoy, y a pesar de las indiscutibles novedades que han revolucionado, desde las nuevas tecnologías, el mundo del arte, todavía seguimos utilizando la línea, el claroscuro, el color, a la manera de Klee, Kandinsky, Mondrian, Picasso, Miró, Pollock, Bacon, Barceló o Antonio López.  Y deberíamos ser capaces de reconocer que, incluso en el momento actual, inmersos en  la espiral terrorífica que nos impone la sociedad de consumo, y como dice  Conrado Maltese aún perdura y sobrevive la “fe humanista” que espera del homo faber, del hombre “artesano”, la recuperación ética de la humanidad.

La salvación  no está en la razón que forma proyectos (aunque sin ellos nada tenga sentido) sino en la capacidad de vivir con lucidez la casualidad de los acontecimientos. “Todo radica en encontrar el propio ritmo y no perderlo ocurra lo que ocurra”, en palabras de Argan.

Así pues, dejándonos llevar por la “tiranía” del color, hemos planteado una asociación casual entre las estaciones que nos marca el calendario meteorológico (que bien podría ser metereo-ilógico) y los  colores. Y hemos asociado el invierno al blanco, la primavera al verde, el verano al amarillo y el otoño al rojo.

Pretendemos llevar a cabo cuatro exposiciones al año, coincidiendo con cada una de esas “estaciones” y con el único nexo en común del color predeterminado. Las diferentes técnicas que utilizan los componentes de Artefacto serán una buena muestra de cómo un color puede sugerir distintas sensaciones a partir de las experiencias  de cada  uno de ellos.

Que les guste. Salud y belleza.

José Antonio López - Palacios

ROJO
Del 3 al 5 de octubre de 2014
SALA DE EXPOSICIONES ·EL SILO”
EL CASAR (GUADALAJARA)
Inauguración el sábado 4 de octubre a las 13.00 horas


El color fusiona, en muchas de las culturas antiguas, ciencia, arte y religión. Colores que juegan un papel primordial en la concepción del mundo, el futuro que le espera, la línea del tiempo por la que se movían, y ahora nos movemos, y conceptos físico-mágicos que llenan de significado la fundamentación de todo lo que conocían, conceptos que resultaron un importante eslabón para encontrar respuestas a las preguntas que muchos años después investigadores han podido despejar.

Colores que representan elementos concretos de la realidad de su época, dieron forma a las bases del conocimiento que se desarrollaría posteriormente gracias a las primeras observaciones que las culturas antiguas hicieron de materiales, texturas y durabilidad. La relación que éstas tenías con los materiales que utilizaban en la creación de accesorios para la guerra, los sacrificios, las ceremonias, los rituales y la vida cotidiana nos han acompañado desde las primeras generaciones de nuestra sociedad. El rojo para la juventud, el negro para la muerte y el blanco para la paz.

Continuando con las entregas de La exploración del color, esta vez conoceremos el significado que el color rojo tenía para algunas culturas.

El color del fuego, la guerra, la pasión y la energía, el rojo, simboliza el poder y se asocia con la vitalidad y la ambición; aporta también confianza en sí mismo, coraje y una actitud optimista ante la vida. Pero también tiene un aspecto negativo y puede expresar rabia.

En la naturaleza, este color es de defensa para algunos animales. Algunas especies advierten a los depredadores de su toxicidad y/o mal sabor. El rojo usado en estos casos es intenso, apropiado para distinguirse en el entorno natural, donde son más frecuentes los verdes, azules y marrones.

Para las culturas precolombinas este color era uno de los tonos principales de la guerra, para la cultura Náhuatl era el color de la sangre. En el mapa precolombino, el rojo simboliza el Oriente, lugar de la razón, Tlappcopa: de donde nace la luz. Es la zona de la vida y está simbolizado por el quetzal.


Para la cultura Inca, el rojo pertenecía a los sacerdotes ceremoniales y a las vírgenes consagradas. Los tonos del crepúsculo, con matices anaranjados y azafranados, podían generar sensación de temor. Esa luz era denominada: “el sol de los muertos”.


El uso de los colores acompaña el desarrollo de las sociedades a lo largo del tiempo y aunque el uso de éstos cambia junto con la población de determinado lugar, el nuevo uso y significado es adoptado rápidamente por los pertenecientes a una determinada comunidad.


ARTISTAS PARTICIPANTES:


  • JOSE ANTONIO LÓPEZ - PALACIOS
  • AINHOA FUENTES
  • XAVIER DE TUSALLE
  • MARÍA TERESA PALACIOS
  • CARLOS DEL POZO
  • PILAR RUIZ
  • EXEQUIEL DE LA HOYA
  • MARCOS LÓPEZ DE LA VEGA
  • JOSÉ PALACIO

Además, en esta edición se presentará una muestra de las piezas que realizan los artesanos que forman parte del Colectivo de Artistas Arttefacto.

ROJO
Del 3 al 5 de octubre de 2014
SALA DE EXPOSICIONES ·EL SILO”
EL CASAR (GUADALAJARA)
Inauguración el sábado 4 de octubre a las 13.00 horas
Con la colaboración de:





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