viernes, 7 de noviembre de 2014

ESCUELAS DE CERÁMICA Y COMUNICACIÓN: PONER LA PRIMERA PIEDRA

Como ya hemos escrito en otras ocasiones, es necesario desarrollar la solidaridad y la formación entre artesanos y artesanas. Una de las formas que proponemos es la creación de grupos o entes compactos como asociaciones, movimientos de vanguardia o escuelas de cerámica histórica o contemporánea.

A pesar del ingente patrimonio de más de 8000 años de cerámica, hemos dejado languidecer el inmenso caudal de la cerámica tradicional de los alfares, que no deja de ser histórica pues forma parte de nuestra tradición y de nuestro pasado. De aquellos quedan muy pocos. Y la mayoría condenados al cierre.

La cerámica popular se muere y sólo la promoción, apoyo y facilidades institucionales, que no necesariamente se traduce en dinero público, de las escuelas de Cerámica y los estudiosos de nuestro pasado a través de la utilización de la arcilla mantienen viva una pequeña llama de esperanza.

Todos los esfuerzos de aquellos que amamos los cuatro elementos con los que trabajamos, agua, tierra, aire y fuego, deben orientarse hacia el futuro partiendo del pasado. Con el deseado mejoramiento de la situación económica y con mayor atención a la Cultura, debemos reforzar, formar, censar y estudiar a l@s maestr@s de la alfarería que aún se mantienen, colaborando con ell@s a través de la escuelas de cerámica, donde tienen mucho que aportar y un final de sus carreras profesionales más digno que ver cerrar y derrumbarse sus alfares por falta de interés de la población e instituciones.

Pongamos en valor las piezas que salen de estas escuelas, que se forman en las manos de artesanos y artesanas, que están llenas de vida y de amor por lo bien hecho.

La cerámica fue y es insustituible en cada civilización. también en la nuestra. No consiste en endemoniar otros materiales, sino de valorar los de siempre. 

En la actualidad las redes sociales, las web y los blog son el medio idóneo para exponer nuestras ideas, nuestros proyectos. No son el enemigo. Son una nueva herramienta donde aportamos nuestro saber, nuestros éxitos y nuestros fracasos, nuestros proyectos y por supuesto nuestras opiniones. hay quien dice que las web y las redes sociales permiten que se plagien descaradamente diseños, trabajos y obra. Eso no es nuevo, ha existido desde mucho antes de la llegada de Internet. También habrá quienes llegados los últimos se crecerán y pretenderán saber más que nadie faltando el debido respeto a alfareros con más de treinta años de experiencia sobre las espaldas. Son parte de nuestra carga. Meteremos esas malas artes en un ánfora y las pasaremos por el fuego haciéndolas desaparecer.


En todo caso no es un problema que deba frenarnos y creo sinceramente que debemos escalar un peldaño más en nuestra profesionalidad y llegar a la conclusión de que no es "mi cerámica" o "tu cerámica", sino la cerámica. Por eso no es un problema de honores o titularidades, sino que la comunicación es una forma de comenzar el diálogo y la cooperación. 

Muchas veces me han pedido que iniciáramos un proyecto de revista local dedicada a la artesanía en general y más aún a la cerámica en particular. Si bien no estoy en contra de un actividad así creo más coherente colaborar con las revistas existentes en la actualidad, abrirnos a la sociedad y no crear un gueto sólo para ceramistas; contar nuestros problemas y anunciar nuestra participación en ferias, mercados y exposiciones. 

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