domingo, 1 de febrero de 2015

DON QUIJOTE, BASADO EN HECHOS REALES



Isabel Sánchez Duque y Francisco Javier Escudero trabajan codo con codo desde hace tiempo en “Tierra del Quijote”.

Sánchez Duque, arqueóloga de profesión y Javier Escudero, archivero e historiador, pretenden con este exhaustivo trabajo sacar a la luz información bien documentada que permita al lector y estudioso de la obra cervantina conocer en profundidad todo lo que rodea la enigmática figura de Alonso Quijano.


Cuatrocientos años hemos tenido que esperar para que el supuestamente verdadero cuerpo del más grande literato español de todos los tiempos, Miguel de Cervantes Saavedra, pueda ser hallado en territorio español.


Prueba de ello son los trabajos de excavación que el Ayuntamiento de Madrid está realizando en el convento de las Trinitarias Descalzas, donde las últimas hipótesis aseveran que falleció Cervantes hace aproximadamente cuatro siglos.

Al mismo tiempo, Isabel y Francisco Javier aportan pistas que ponen en tela de juicio las hipótesis cervantistas oficiales.

Trabajando en base a materiales provenientes del Archivo Histórico Nacional y de diversas Órdenes Militares, nuevas informaciones hacen creer que la figura de Don Quijote provendría de un coetáneo del tiempo de Cervantes. Nada menos que Don Rodrigo de Quijada.

Personaje relevante de la época y cuyas malas relaciones con la familia de los Acuña habrían servido de inspiración para dar vida al ingenioso hidalgo Don Quijote.

Todo tendría su origen, según estos últimos estudios, en la rivalidad entre Pedro de Villaseñor y Francisco de Acuña, ambos hidalgos manchegos y los cuales mantuvieron una intensa lucha por acabar el uno con el otro durante toda su vida.

A estos datos se añaden la amistad que supuestamente Cervantes mantendría con Pedro de Villaseñor y la posterior entrada en escena de otro hidalgo, Don Rodrigo de Quijada. Personaje políticamente destacado y despiadado, ubicado en Quintanar de la Orden, y con capacidad de aplicar justicia en la época.

Sería pues la enemistad de Cervantes con Quijada lo que animaría al escritor a dar vida a El Quijote. El propio título de la obra sería un adjetivo irónico a la figura de Don Rodrigo y por ende la novela describiría las hazañas de un personaje cuyo lector podría relacionar directamente y desternillarse, asociando al protagonista con un hidalgo de verdad.

Esta línea de investigación tiene además otros datos que, contrastados recientemente, otorgan peso a los estudios de Sánchez Duque y Escudero, tales como los escenarios que van desde Toboso a Murcia y que coincidirían con edificios aún conservados en tierras manchegas.

Por su parte, los investigadores coinciden además en que tiene más sentido indagar en la obra de Cervantes teniendo en cuenta a familias como los Acuña y los Villaseñor, ya que fueron los acontecimientos históricos de los que se sirvió Miguel de Cervantes para crear su magnífica y excelente literatura.

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