sábado, 7 de mayo de 2016

"CONCORDIA" EN EL TALLER

No es raro encontrar en cada taller a parejas de ceramistas compartiendo la creación de una obra en equipo. Maite y yo llevamos haciéndolo desde finales del pasado siglo. En nuestro entorno Carlos Tobio y Evelyn Almayrac, Alberto Rubio y Begoña Galicia o Carmen del Val y Rafa Pérez son otros ejemplos de cerámica conyugal.


Generalmente la obra en común convive con la obra individual de cada uno. En el reciente Concurso de Artesanía varias obras de las presentadas han sido elaboradas mediante colaboración directa de las parejas de artistas siendo el ejemplo más claro el de Alberto y Begoña que incluso nominaron a su obra Concordia.

Ambos crean sus piezas desde técnicas distintas uno dominando el torno; la otra el levantamiento de piezas a placas, 

En la obra de Alberto y Begoña las formas predominan sobre la utilización del color en el que son muy austeros con preferencias del blanco negro, gris y los colores tierra con los que suelen trabajar.


Concordia: Dos arcillas. dos esmaltes, dos personas... una vasija


Desde que les conozco su obra ha comienzado a adquirir un formato más grande y a la vez una cierta monumentalidad que son un claro reflejo de cómo, según avanza la vanguardia de la cerámica, es difícil ver la línea divisoria entre cerámica escultura y decoración pictórica. la vieja línea entre artesano y artista, ya superada permite que un artesano o artista sea sin problemas alfarero escultor o pintor. Nunca ha habido límites pero ahora es más evidente que en ningún otro momento

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